20 julio 2007

La Sangre del Dragón

Título: La Sangre del Dragón
Autor: George R. R. Martin
Género: Relato corto de fantasía épica
Precio: Nada. Era un obsequio para promocionar Canción de Hielo y Fuego.
Nº de páginas: 108
Premios: Premio Hugo 1996 de novela corta.

Sinopsis:

Viserys y Daenerys Targaryen son los últimos descendientes de la estirpe Targaryen, también llamados los dragones, ya que el Usurpador mató a su familia y le quitó el trono de los Siete Reinos a su padre, Aerys Targaryen. Ahora Viserys, el último varón de la familia, es llamado el Rey Mendigo, y así viven él y su hermana Dany, vagando por los Siete Reinos.

Viserys casa finalmente a su hermana Dany con el Khal Drogo, el khal (una especie de jefe o rey) de una de las tribus dothrakis. El rey mendigo espera a cambio que Drogo le proporcione un ejército de hombres para recuperar el trono de su padre. Dany se desposa con Khal Drogo a la tierna edad de 12 años, y se ve obligada a adaptarse a una vida muy distinta a la que la educaron en las Ciudades Libres. Los dothrakis son un pueblo salvaje y cruel, con unas costumbres y ritos profundamente arraigados, de los que ella forma parte y tiene que utilizar para sobrevivir e intentar volver a recuperar su hogar.

Opinión:

Es un relato que da a conocer uno de los personajes más relevantes de la saga Canción de Hielo y Fuego: Daenerys Targaryen, princesa de los Siete Reinos. Su infancia, la dominación que su hermano Viserys tenía sobre ella y la necesidad que tuvo de “crecer” siendo todavía una niña son muy relevantes para entender su madurez.

Se nota que es un relato dado como obsequio, pues leyendo Juego de Tronos toda la historia de Daenerys, relatada aquí, queda narrada también, y hasta ampliada. Así que hace lo contrario que otras obras dedicadas a personajes de una trilogía, que generalmente suelen ampliar la vida del personaje.

Es recomendable, pero no para corazones sensibles, pues tanto este relato como la saga principal están llenas de una friolera crueldad y realismo (dentro de la fantasía épica, qué paradoja...) de las que carecen otras como Eragon, o el Señor de los Anillos. No tiene nada que ver, no tiene elfos, ni enanos. De hecho, los únicos seres de leyenda típicos que he visto hasta ahora han sido dragones. Seguramente por eso, pese a ser el mismo género, se hace mucho más cercana que otras.

03 julio 2007

Eldest

Título: Eldest (Trilogía El Legado)
Autor: Christopher Paolini
Género: Fantasía épica
Editorial: Círculo de Lectores
Nº de páginas: 791
Año de la primera edición: 2005

Sinopsis:

Tras salvar al estado rebelde de la destrucción a manos de las poderosas fuerzas del rey Galbatorix, soberano del Imperio, Eragon y su dragona Saphira viajan a Ellesméra, tierra de los elfos. Mientras, su primo Roran ha regresado a Carvahall, donde deberá combatir en una nueva batalla. Ambos se enfrentarán a peligros incesantes que les obligarán a medir el verdadero alcance de sus fuerzas; porque cuando el poder oscuro del rey se cierna sobre ellos, la traición y el caos acecharán sus destinos. Y la vida será entonces el más preciado de los regalos.


Opinión:

Me ha gustado tanto como Eragon. Le he visto las mismas virtudes y los mismos "defectos" (entre comillado porque lo que yo llamo defectos otros pueden considerarlos de forma distinta).

A "defectos" me refiero a que, a mi gusto, se me hace muy épica. Vale, es fantasía épica, pero los indicios a eludir lo épico de un señor de los anillos es a veces tan claro que se hace engorroso. Y que conste que no lo dice una lectora que no sepa ni le guste el género épico.

El Señor de los Anillos, releído sobre unas 7 veces (he perdido ya la cuenta), nunca se me ha hecho demasiado cansino con eso. En este libro un poco sí, tanto por detalles de gran similitud con Tolkien como por algunos otros propios de la trama: ¿por qué Eragon es transformado por los dragones? Resulta que empieza su entrenamiento sudando sangre, maldecido por una cicatriz en la espalda que le genera innumerables episodios de dolor, intentando mejorar su uso con la espada y su aprendizaje mientras recibe las burlas de los que no le consideran digno de ser un Jinete. ¿Y qué pasa después? En lugar de obtener el respeto de los demás por haber llegado a un nivel de sabiduría envidiable, logrado con su propio esfuerzo, llegan los dragones y le curan la cicatriz haciéndole, de paso, "inhumano". ¿Para qué tanto entrenamiento, si tenía que obtener tal don, que no es para nada un premio por su esfuerzo, sino por algo totalmente ajeno: un regalo por ser un Jinete de Dragón?

No sé qué será un héroe para la mayoría de los lectores. Para mí, es un personaje de doble filo: por una parte obtiene la gloria que se consigue al ser recordado por algo bueno, y por otra prácticamente tiene la seguridad de que para conseguir dicha gloria, su vida será difícil, dolorosa y dura. Tiene que vivir con la certeza de que no podrá nunca disfrutar la vida como una persona normal, sólo encontrará la paz en la muerte, y que soportará la losa de muchas muertes y odios creados por él mismo. ¡A un héroe no se le da nada gratis! Es eso lo que le define.

A pesar de estos "fallos", el final del libro me ha sorprendido gratamente. La trama sencilla y unidireccional sigue sin ser complicada, pero no por ello deja de ser sorprendentemente enrevesada con algunos hechos.

30 junio 2007

Shrek Tercero

Título: Shrek Tercero (Shrek The Third)
Año: 2007
Género: Animación

Sinopsis:

El rey rana ha muerto. Viva el nuevo rey Shrek. Tanto él como Fiona deben ocuparse de varios asuntos de la realeza. Para poder volver a su ciénaga tranquilos, Shrek emprende la búsqueda del único pariente y siguiente sucesor de la familia (después de ellos dos): Arturo.

Mientras, Encantador trama un ardid para hacerse con el castillo en ausencia de Shrek, apresando a Fiona y a sus doncellas y proclamándose nuevo señor del castillo.

Valoración:

Para bien y para mal (económicamente para bien y artísticamente para mal) esta tercera entrega ha seguido el mismo patrón que las anteriores: un problema, un viaje para solucionarlo, la entrada en escena de un personaje nuevo y un final exitoso, con moraleja y baile. Lo malo de este patrón es su poca originalidad, ya nos lo sabemos de memoria.

No obstante, tiene esbozos de buenas ideas que a mi parecer se podían haber explotado más, como el instituto, las pintas del mago Merlín, y la crítica que siempre procuran las películas de Shrek hacia los tradicionales patrones de los cuentos infantiles. Y a pesar de eso, es una película que resulta incluso menos adulta que las demás, menos trabajada y a la que se le ve el plumero claramente de que explota más de lo mismo, porque la fórmula funciona y da dinero.

26 junio 2007

El fútbol

Hace poco todos (o casi todos) celebraron el final de la Liga de fútbol. Como siempre, alegrías por parte de unos y tristezas por parte de otros, es algo que se repite todos los años y en todas las competiciones importantes no sólo de este deporte.

Lo que yo me pregunto cada año es: ¿eso es algo normal? ¿a todo el mundo le parece que es normal dejar que algo así te afecte?

No quiero desprestigiar al fútbol ni a ningún otro deporte, ni a los fans aférrimos, pues en cierta manera es noble tener fe por un equipo y todo eso. Además, tengo amigos que esa "pasión" la han mamado desde niños en casa, y es totalmente comprensible, en un principio, pero...

¿es normal que cuando uno ya es adulto (o al menos se considera así) y critica mucho los fanatismos que hay por ahí por el mundo, sea capaz de desesperarse hasta el punto de no querer salir, encerrarse en casa, porque su equipo ha perdido la Liga? A ver... ¡que hay gente a la que solamente le falta hacerse el harakiri!

Sé que muchos me tacharían de loca, por no ver algo aparentemente "normal", pero siempre me asombra y me desconcierta al mismo tiempo ver como las acciones de esos equipos, que a una persona "de la calle" (llamémonos así) como yo no le van a reportar ningún daño ni beneficio, sean capaces de llegar tan hondo, hasta el punto de afectar a los sentimientos y al estado de ánimo.

Insisto en que hasta cierto punto lo veo noble, pero es sólo hasta el punto en el que pueda embargarte la tristeza durante los 5 minutos siguientes(y aún es mucho), y luego pongas buena cara y te olvides de ese partido como de cualquier otro programa de televisión. Más allá de eso ya no lo entiendo, y aún digo más, hasta me asusta a veces, la similitud con los fanatismos, y mira que no estoy hablando ni de hooligans, ni de ultras, ni de boixos nois, sino de gente que conozco.