Ahora que ya ha terminado la fatídica época de los exámenes (no lo digo porque me haya ido mal, sino por lo mal que se pasa; "fatídica" y "exámenes" deberían ser sinónimos), es momento de volver a empezar proyectos, guardar apuntes y confeccionar horarios.
Personalmente no entiendo a los estudiantes que miran el final del verano con mala gana y se lamentan por volver a tener que empezar un nuevo curso. Para mí son los días más gratificantes del año, por estas razones en concreto:
- La más importante es que suponen el final de los exámenes: siempre que se empieza algo es porque se ha terminado otra cosa importante, y a nivel estudiantil cada final significa nervios, tensión por exámenes y pruebas, en definitiva: pasarlo mal. La descarga de adrenalina después de eso es gratificante, se mire por donde se mire.
- Se marcan nuevos retos personales: ni en Navidad nos proponemos tantos. Normalmente son retos académicos, o también de ocio (escribir en el blog, ir al gimnasio, clases de yoga, plantearse el aprender idiomas...). Lo normal es no cumplir ni la mitad, pero eh... ¿y lo ilusionad@ que estás cuando sueñas con cumplirlos qué?
- La tranquilidad: con la que se empieza todo, sabiendo que tienes toooodo un curso por delante. Todo el mundo sabe que incluso los profesores se lo toman con paciencia. A final de curso ya vendrán los achuchones y apretujones de temario para que dé tiempo a terminarlo, pero ahora gozamos todos de esa paz que sabes que se debe aprovechar porque sólo durará hasta, como mucho, Navidades.
- Y la cuarta y última, los fascículos por entregas de septiembre: si pensáis que los tres puntos anteriores se basan en parte en engañarnos a nosotros mismos, en este punto ya no es ese el caso. Los fascículos son perfectos... una oportunidad que sólo tenemos una vez al año de hacernos con la ganga de turno. Y no lo digo por la colección del barquito de la Edad Media, ni por la maqueta del Ferrari, ni por el punto de cruz. Del primero, seguramente alguien perdería o se tragaría el palo mayor antes de que llegara el segundo fascículo, del ferrari, la primera rueda que nos dan iría a parar debajo del sofá, y sobre el punto de cruz... prefiero no hablar cómo podríamos acabar con la aguja.
Me refiero a los libros, cómics y dvds. Para aprovechar estas ocasiones hay que ser especialista en captar cada anuncio de la tele y poder hacerse así con el primer fascículo de cada colección de estos tres objetos tan preciados. ¡Y están tirados! Nunca encontraremos un libro tan bien encuadernado (y en tapa dura) por tres míseros euros (y no cualquier libro, sino al primera parte de dos de las obras de Sigmund Freud, menudo tocho). Y si tenemos suerte con los dvds nos pasará lo mismo.
Esos son mis cuatro motivos por los que, para mi, septiembre es un mes que cojo con ansias renovadas y con muy buen humor, así que ya sabéis, a disfrutarlo toca.
14 septiembre 2007
11 septiembre 2007
Mi paraíso de verano
Salir a la terraza a cenar, poder ver mientras todas las luces de las casas y estar al aire libre, a la luz de la luna, con el olor del buen café, recién hecho, saliendo de la cocina...
Ir tranquilamente paseando por la orilla de la playa y sentir al mar besandome los pies.
Estar echada en la cama, al lado de la ventana, y que la brisa me provoque un escalofrío. Poder dormir bajo mis sábanas blancas sin pasar calor.
El silencio, que a menudo solamente se rompe por el sonido del mar.
Podría vivir aquí todo el año y dejar mi felicidad a merced de las olas.
Ir tranquilamente paseando por la orilla de la playa y sentir al mar besandome los pies.
Estar echada en la cama, al lado de la ventana, y que la brisa me provoque un escalofrío. Poder dormir bajo mis sábanas blancas sin pasar calor.
El silencio, que a menudo solamente se rompe por el sonido del mar.
Podría vivir aquí todo el año y dejar mi felicidad a merced de las olas.
20 julio 2007
La Sangre del Dragón
Título: La Sangre del Dragón
Autor: George R. R. Martin
Género: Relato corto de fantasía épica
Precio: Nada. Era un obsequio para promocionar Canción de Hielo y Fuego.
Nº de páginas: 108
Premios: Premio Hugo 1996 de novela corta.
Sinopsis:
Viserys y Daenerys Targaryen son los últimos descendientes de la estirpe Targaryen, también llamados los dragones, ya que el Usurpador mató a su familia y le quitó el trono de los Siete Reinos a su padre, Aerys Targaryen. Ahora Viserys, el último varón de la familia, es llamado el Rey Mendigo, y así viven él y su hermana Dany, vagando por los Siete Reinos.
Viserys casa finalmente a su hermana Dany con el Khal Drogo, el khal (una especie de jefe o rey) de una de las tribus dothrakis. El rey mendigo espera a cambio que Drogo le proporcione un ejército de hombres para recuperar el trono de su padre. Dany se desposa con Khal Drogo a la tierna edad de 12 años, y se ve obligada a adaptarse a una vida muy distinta a la que la educaron en las Ciudades Libres. Los dothrakis son un pueblo salvaje y cruel, con unas costumbres y ritos profundamente arraigados, de los que ella forma parte y tiene que utilizar para sobrevivir e intentar volver a recuperar su hogar.
Opinión:
Es un relato que da a conocer uno de los personajes más relevantes de la saga Canción de Hielo y Fuego: Daenerys Targaryen, princesa de los Siete Reinos. Su infancia, la dominación que su hermano Viserys tenía sobre ella y la necesidad que tuvo de “crecer” siendo todavía una niña son muy relevantes para entender su madurez.
Se nota que es un relato dado como obsequio, pues leyendo Juego de Tronos toda la historia de Daenerys, relatada aquí, queda narrada también, y hasta ampliada. Así que hace lo contrario que otras obras dedicadas a personajes de una trilogía, que generalmente suelen ampliar la vida del personaje.
Es recomendable, pero no para corazones sensibles, pues tanto este relato como la saga principal están llenas de una friolera crueldad y realismo (dentro de la fantasía épica, qué paradoja...) de las que carecen otras como Eragon, o el Señor de los Anillos. No tiene nada que ver, no tiene elfos, ni enanos. De hecho, los únicos seres de leyenda típicos que he visto hasta ahora han sido dragones. Seguramente por eso, pese a ser el mismo género, se hace mucho más cercana que otras.
Autor: George R. R. Martin
Género: Relato corto de fantasía épica
Precio: Nada. Era un obsequio para promocionar Canción de Hielo y Fuego.
Nº de páginas: 108
Premios: Premio Hugo 1996 de novela corta.
Sinopsis:
Viserys y Daenerys Targaryen son los últimos descendientes de la estirpe Targaryen, también llamados los dragones, ya que el Usurpador mató a su familia y le quitó el trono de los Siete Reinos a su padre, Aerys Targaryen. Ahora Viserys, el último varón de la familia, es llamado el Rey Mendigo, y así viven él y su hermana Dany, vagando por los Siete Reinos.
Viserys casa finalmente a su hermana Dany con el Khal Drogo, el khal (una especie de jefe o rey) de una de las tribus dothrakis. El rey mendigo espera a cambio que Drogo le proporcione un ejército de hombres para recuperar el trono de su padre. Dany se desposa con Khal Drogo a la tierna edad de 12 años, y se ve obligada a adaptarse a una vida muy distinta a la que la educaron en las Ciudades Libres. Los dothrakis son un pueblo salvaje y cruel, con unas costumbres y ritos profundamente arraigados, de los que ella forma parte y tiene que utilizar para sobrevivir e intentar volver a recuperar su hogar.
Opinión:
Es un relato que da a conocer uno de los personajes más relevantes de la saga Canción de Hielo y Fuego: Daenerys Targaryen, princesa de los Siete Reinos. Su infancia, la dominación que su hermano Viserys tenía sobre ella y la necesidad que tuvo de “crecer” siendo todavía una niña son muy relevantes para entender su madurez.
Se nota que es un relato dado como obsequio, pues leyendo Juego de Tronos toda la historia de Daenerys, relatada aquí, queda narrada también, y hasta ampliada. Así que hace lo contrario que otras obras dedicadas a personajes de una trilogía, que generalmente suelen ampliar la vida del personaje.
Es recomendable, pero no para corazones sensibles, pues tanto este relato como la saga principal están llenas de una friolera crueldad y realismo (dentro de la fantasía épica, qué paradoja...) de las que carecen otras como Eragon, o el Señor de los Anillos. No tiene nada que ver, no tiene elfos, ni enanos. De hecho, los únicos seres de leyenda típicos que he visto hasta ahora han sido dragones. Seguramente por eso, pese a ser el mismo género, se hace mucho más cercana que otras.
03 julio 2007
Eldest
Autor: Christopher Paolini
Género: Fantasía épica
Editorial: Círculo de Lectores
Nº de páginas: 791
Año de la primera edición: 2005
Sinopsis:
Tras salvar al estado rebelde de la destrucción a manos de las poderosas fuerzas del rey Galbatorix, soberano del Imperio, Eragon y su dragona Saphira viajan a Ellesméra, tierra de los elfos. Mientras, su primo Roran ha regresado a Carvahall, donde deberá combatir en una nueva batalla. Ambos se enfrentarán a peligros incesantes que les obligarán a medir el verdadero alcance de sus fuerzas; porque cuando el poder oscuro del rey se cierna sobre ellos, la traición y el caos acecharán sus destinos. Y la vida será entonces el más preciado de los regalos.
Opinión:
Me ha gustado tanto como Eragon. Le he visto las mismas virtudes y los mismos "defectos" (entre comillado porque lo que yo llamo defectos otros pueden considerarlos de forma distinta).
A "defectos" me refiero a que, a mi gusto, se me hace muy épica. Vale, es fantasía épica, pero los indicios a eludir lo épico de un señor de los anillos es a veces tan claro que se hace engorroso. Y que conste que no lo dice una lectora que no sepa ni le guste el género épico.
El Señor de los Anillos, releído sobre unas 7 veces (he perdido ya la cuenta), nunca se me ha hecho demasiado cansino con eso. En este libro un poco sí, tanto por detalles de gran similitud con Tolkien como por algunos otros propios de la trama: ¿por qué Eragon es transformado por los dragones? Resulta que empieza su entrenamiento sudando sangre, maldecido por una cicatriz en la espalda que le genera innumerables episodios de dolor, intentando mejorar su uso con la espada y su aprendizaje mientras recibe las burlas de los que no le consideran digno de ser un Jinete. ¿Y qué pasa después? En lugar de obtener el respeto de los demás por haber llegado a un nivel de sabiduría envidiable, logrado con su propio esfuerzo, llegan los dragones y le curan la cicatriz haciéndole, de paso, "inhumano". ¿Para qué tanto entrenamiento, si tenía que obtener tal don, que no es para nada un premio por su esfuerzo, sino por algo totalmente ajeno: un regalo por ser un Jinete de Dragón?
No sé qué será un héroe para la mayoría de los lectores. Para mí, es un personaje de doble filo: por una parte obtiene la gloria que se consigue al ser recordado por algo bueno, y por otra prácticamente tiene la seguridad de que para conseguir dicha gloria, su vida será difícil, dolorosa y dura. Tiene que vivir con la certeza de que no podrá nunca disfrutar la vida como una persona normal, sólo encontrará la paz en la muerte, y que soportará la losa de muchas muertes y odios creados por él mismo. ¡A un héroe no se le da nada gratis! Es eso lo que le define.
A pesar de estos "fallos", el final del libro me ha sorprendido gratamente. La trama sencilla y unidireccional sigue sin ser complicada, pero no por ello deja de ser sorprendentemente enrevesada con algunos hechos.
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