Alguien me ha recordado que existen los blogs, y que... ¡yo tengo uno! Así que aquí esta este lavado de cara. Año nuevo, apariencia nueva para el blog.
Cuando pasen los altercados de estas dos semanas siguientes lo arreglaré y lo mejoraré. Hasta puede que escriba y todo.
10 diciembre 2007
10 noviembre 2007
Death Note
Título: Death Note
Autores: Tsugumi Ohba (guión) y Takeshi Obata (dibujo)
Editorial: Glénat
Nº de tomos: 12
Formato de la edición: tomo con sobrecubiertas
Sinopsis:
Me remito a la de la web de Ediciones Glénat:
Opinión:
Hay spoilers a partir de este párrafo, así que a quien no le interese saber la historia, ya sabéis...
Hace tiempo que mucha gente me la recomendaba, y por otra parte... ¡por fin termino de leer un manga que no sea un tomo único!
De este manga es tan atractivo el dibujo como el argumento. El primero por ser limpio y claro, y el segundo por ser intrigante y jugar con la "moralidad" de los personajes en una situación hipotética, como la que es dejar la vida y la muerte de otros en sus manos. En este último sentido, éste es un manga "con moraleja".
A pesar de todo hay que decir que si trazara, a mi juicio, una linea que representara la calidad del manga, ésta iría subiendo hasta allá por el tomo 6, 7 u 8 (no lo recuerdo bien), en el que pasa un hecho que es como un punto de inflexión, y en ese punto la línea bajaría en picado. Ese fallo se debe a que los personajes que se colocan después como enemigos del personaje principal, a partir del tomo 7, no tienen el "nivel" intelectual tan supremo del personaje que desaparece en ese momento, o sea, L.
No obstante, a pesar de perder en ese momento muchos puntos ganados durante los primeros tomos, vuelve a subir la calidad de la historia hasta un final bastante bueno, que no decepciona en absoluto.
Autores: Tsugumi Ohba (guión) y Takeshi Obata (dibujo)
Editorial: Glénat
Nº de tomos: 12
Formato de la edición: tomo con sobrecubiertas
Sinopsis:
Me remito a la de la web de Ediciones Glénat:
Light Yagami es un empollón. Pero su vida da un vuelco cuando encuentra una libreta con el misterioso título Death Note en la portada y recibe la vista de un shinigami, quien le explica que la libreta sirve para matar a todo aquel cuyo nombre sea escrito en ella. A partir de entonces, Light utilizará la libreta para dar cuenta de cuanto criminal o espíritu maligno le pase por delante. Pero pronto sus actividades comenzarán a llamar la atención de la policía y otros investigadores.
Opinión:
Hay spoilers a partir de este párrafo, así que a quien no le interese saber la historia, ya sabéis...
Hace tiempo que mucha gente me la recomendaba, y por otra parte... ¡por fin termino de leer un manga que no sea un tomo único!
De este manga es tan atractivo el dibujo como el argumento. El primero por ser limpio y claro, y el segundo por ser intrigante y jugar con la "moralidad" de los personajes en una situación hipotética, como la que es dejar la vida y la muerte de otros en sus manos. En este último sentido, éste es un manga "con moraleja".
A pesar de todo hay que decir que si trazara, a mi juicio, una linea que representara la calidad del manga, ésta iría subiendo hasta allá por el tomo 6, 7 u 8 (no lo recuerdo bien), en el que pasa un hecho que es como un punto de inflexión, y en ese punto la línea bajaría en picado. Ese fallo se debe a que los personajes que se colocan después como enemigos del personaje principal, a partir del tomo 7, no tienen el "nivel" intelectual tan supremo del personaje que desaparece en ese momento, o sea, L.
No obstante, a pesar de perder en ese momento muchos puntos ganados durante los primeros tomos, vuelve a subir la calidad de la historia hasta un final bastante bueno, que no decepciona en absoluto.
31 octubre 2007
Dejadez de blog que tengo...
Aquí va un variadillo de varias cosas.
Sí, el blog lo tengo tan dejado como tantas otras cosas: el coche, la casa, el armario de la ropa... Ojalá tuviera más tiempo para poder dedicarle, no por que me lo imponga como obligación sino porque para mi es una distracción que me hace olvidar las verdaderas obligaciones, aunque sea sólo durante un cuarto de hora, como es este caso.
Bueno, recapitulando y actualizando un poco, me falta colgar varias reseñas que llevo atrasadas, ya que he leído ya Historia del tiempo: del big bang a los agujeros negros, de Stephen Hawking, y ya estoy al término del segundo libro de la trilogía de Fundación, de Asimov (Fundación e Imperio), a falta de 20 páginas para terminar.
Por cosas del conservatorio también he leído una corta biografía de Beethoven, y me espera otra de Mozart, que según el profesor tenemos que conocer por ser las dos figuras representativas, una del típico clasicismo musical y la otra de la transición entre clasicismo y romanticismo.
Puede que alguien piense "¡qué típico! Mozart y Beethoven", pensando que el profesor no se ha querido complicar la vida y ha buscado las figuras que más literatura deben de tener dedicada. Pues no. Es simplemente porque estamos estudiando esa época y los pobres músicos de gran talento que tuvieron la mala suerte de nacer en época de estos grandes fueron eclipsados por su genio, así que quitando quizás a Haydn y a algún otro, no hay ninguno más destacado, aparte de estos dos genios.
Es hasta irónico... entonces sobraba genio, con Mozart y Beethoven a la cabeza del clasicismo y ahora, desde Schonberg y sus alumnos, a principios del siglo XX, no hay nadie que sobresalga especialmente. Y encima por añadidura, la música está como indecisa, sin saber si debe volver a formas más "clásicas", porque realmente no tiene nuevas ideas sobre las que innovar.
Bueno, aparte del tema de los libros, he decidido ponerme las pilas en cuanto a cómic se refiere. Acabaré La época de Botchan y me pondré con La Cumbre de los Dioses, también con dibujo de Taniguchi (y argumento de otro autor que ahora no recuerdo).
Aparte, estuve mirando ayer el listado de novedades del Salón, del que he estado completamente desconectada (sin ir más lejos el viernes me llamó una amiga para ver si iba al Salón, y yo sin saber siquiera que era este fin de semana pasado), y la verdad es que me han llamado pocas novedades. Solamente me interesan Vampire Hunter D (cuyas películas me encantaron) y alguna más, de las series que ya me hacía (Nana, Gantz, La época de Botchan, GTO, de la que tengo que pillar la reedición del tomo 1 ya mismo, etc.).
En cuanto me informe de los títulos nuevos que hay y de qué va veré qué cojo, sobretodo de seinen manga (manga adulto) que es lo que más calidad tiene últimamente, en mi opinión. Lo que son shonen y shojo me parece que lo que habrá será todo más de lo mismo. Las típicas aventuras de luchas en el caso de los shonen y los amoríos infumables de los shojo ya me aburren, por muchos que publiquen al final resultan ser una variación de otros que han tenido más éxito.
Sí, el blog lo tengo tan dejado como tantas otras cosas: el coche, la casa, el armario de la ropa... Ojalá tuviera más tiempo para poder dedicarle, no por que me lo imponga como obligación sino porque para mi es una distracción que me hace olvidar las verdaderas obligaciones, aunque sea sólo durante un cuarto de hora, como es este caso.
Bueno, recapitulando y actualizando un poco, me falta colgar varias reseñas que llevo atrasadas, ya que he leído ya Historia del tiempo: del big bang a los agujeros negros, de Stephen Hawking, y ya estoy al término del segundo libro de la trilogía de Fundación, de Asimov (Fundación e Imperio), a falta de 20 páginas para terminar.
Por cosas del conservatorio también he leído una corta biografía de Beethoven, y me espera otra de Mozart, que según el profesor tenemos que conocer por ser las dos figuras representativas, una del típico clasicismo musical y la otra de la transición entre clasicismo y romanticismo.
Puede que alguien piense "¡qué típico! Mozart y Beethoven", pensando que el profesor no se ha querido complicar la vida y ha buscado las figuras que más literatura deben de tener dedicada. Pues no. Es simplemente porque estamos estudiando esa época y los pobres músicos de gran talento que tuvieron la mala suerte de nacer en época de estos grandes fueron eclipsados por su genio, así que quitando quizás a Haydn y a algún otro, no hay ninguno más destacado, aparte de estos dos genios.
Es hasta irónico... entonces sobraba genio, con Mozart y Beethoven a la cabeza del clasicismo y ahora, desde Schonberg y sus alumnos, a principios del siglo XX, no hay nadie que sobresalga especialmente. Y encima por añadidura, la música está como indecisa, sin saber si debe volver a formas más "clásicas", porque realmente no tiene nuevas ideas sobre las que innovar.
Bueno, aparte del tema de los libros, he decidido ponerme las pilas en cuanto a cómic se refiere. Acabaré La época de Botchan y me pondré con La Cumbre de los Dioses, también con dibujo de Taniguchi (y argumento de otro autor que ahora no recuerdo).
Aparte, estuve mirando ayer el listado de novedades del Salón, del que he estado completamente desconectada (sin ir más lejos el viernes me llamó una amiga para ver si iba al Salón, y yo sin saber siquiera que era este fin de semana pasado), y la verdad es que me han llamado pocas novedades. Solamente me interesan Vampire Hunter D (cuyas películas me encantaron) y alguna más, de las series que ya me hacía (Nana, Gantz, La época de Botchan, GTO, de la que tengo que pillar la reedición del tomo 1 ya mismo, etc.).
En cuanto me informe de los títulos nuevos que hay y de qué va veré qué cojo, sobretodo de seinen manga (manga adulto) que es lo que más calidad tiene últimamente, en mi opinión. Lo que son shonen y shojo me parece que lo que habrá será todo más de lo mismo. Las típicas aventuras de luchas en el caso de los shonen y los amoríos infumables de los shojo ya me aburren, por muchos que publiquen al final resultan ser una variación de otros que han tenido más éxito.
20 octubre 2007
¿Qué más da?
¿Qué más da, si pienso o siento? ¿qué más da si busco o espero?
Ojalá no tuviera sentimientos y las palabras fueran tinta y viento,
el corazón fuera metal resistente a cualquier golpe
y el pensamiento inagotable, como el sol del cielo.
Quien fuera, a veces, robot,
eficiente, perfecto...
sin gota de pasión ni pizca de desasosiego.
Ojalá no tuviera sentimientos y las palabras fueran tinta y viento,
el corazón fuera metal resistente a cualquier golpe
y el pensamiento inagotable, como el sol del cielo.
Quien fuera, a veces, robot,
eficiente, perfecto...
sin gota de pasión ni pizca de desasosiego.
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